Riflessioni

Bush en el cielo (II)

El martes 18 de marzo se cumplió el quinto aniversario del arresto de más de 70 vendepatrias, cabecillas de la quinta columna del imperialismo en Cuba que, pagados por el gobierno de Estados Unidos, violan las leyes del país y comparten la tesis de que este oscuro rincón del mundo debe ser barrido del mapa. Con motivo de la fecha, un vocero del Departamento de Estado calificó el hecho como “primavera negra”, un término de connotación racista. Podríamos llamarla “primavera blanca”. La oscuridad no existe en el espacio sino en las mentes.

¡Qué enorme diferencia entre los métodos del gobierno de Estados Unidos y los de Cuba! Ninguno de los mercenarios fue torturado ni privado de abogado o juicio, aunque este fuese de carácter sumario, previsto en las leyes si existe peligro de agresión; tienen derecho a visitas, acceso al pabellón familiar y demás prerrogativas legales como todos los reclusos, y si en algún momento la salud lo demanda seriamente, son puestos en libertad sin que las exigencias del imperialismo y sus aliados determinen absolutamente nada. Los exhortamos a que hagan con la población penal de Estados Unidos lo mismo que Cuba. La Revolución exige respeto a la soberanía y no el perdón.

Al cumplirse el miércoles 19 de marzo cinco años de la estúpida guerra desatada en Iraq, Bush echa mano de alguna declaración, ficticia o real de Bin Laden, aunque en este último caso no se diga la fecha en que fue formulada ni puedan asegurar que es su voz. Investigarán, prometen.

Nadie sacó nunca tanto provecho de tales materiales para moldear la opinión de los ciudadanos de Estados Unidos y muchos otros países del mundo con cultura y creencias similares, para justificar las brutales y genocidas guerras que tanto el imperialismo necesita. No cesa de formular y repetir una y otra vez las palabras y frases seleccionadas. Las personas e instituciones aludidas, sin excepción, se sienten obligadas a replicar, sean o no ciertas las declaraciones. Obsérvese simplemente el provecho que Bush saca año por año, desde el primer día de los hechos ocurridos el 11 de septiembre.

De la conferencia de Bucarest, Bush se moverá a la de la OTAN, y de allí dará un salto con garrocha a Croacia, que mantuvo disputas con Serbia, cuyo Presidente fue sometido al Tribunal Penal Internacional por lo de Kosovo, que lo juzgó y condenó. ¿Habrá fallecido realmente de muerte natural en prisión? ¿Qué paz se alcanzará por esos extraños vericuetos?

El sueco Hans Blix, quien fuera jefe del equipo de inspectores de la ONU que buscó diligentemente armas de destrucción masiva en Iraq, el cual comparte muchas de las ideas y mentiras de la siniestra filosofía del imperio, escribió con motivo del quinto aniversario: “La invasión de 2003 fue una tragedia para Iraq, para Estados Unidos, para la ONU, para la verdad y la dignidad humana. No podían tener éxito en eliminar las armas de destrucción masiva porque no existían, ni podían triunfar en su declarado objetivo de eliminar a los miembros de Al Qaeda porque estos no estaban en Iraq y entraron después en el país atraídos por los atacantes.”

La Asociación de Ulemas Musulmanes, máxima autoridad religiosa sunita en Iraq, declaró con motivo del quinto aniversario: “El ocupante ha entrado en nuestra tierra a la fuerza y no se va a marchar a menos que se emplee la fuerza. Cualquier llamado hecho por políticos que aceptan trabajar bajo el paraguas de la ocupación, debería considerarse como una invitación a la rendición y a la capitulación. Las fuerzas de ocupación han convertido a Iraq en la zona más peligrosa del mundo. La era de la ocupación acabará en breve.”

El Vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, sin reponerse del cansancio por el fatigoso encuentro con Karzai en Afganistán, conversó ayer viernes y hoy sábado con el Rey Abdullah de Arabia Saudita para recabar su cooperación y la de la OPEP en los abastecimientos de petróleo y pagar con dólares devaluados. En realidad, no puede haber guerra sin petróleo ni petróleo sin guerra.

En el escenario de América Latina el alto mando ecuatoriano declaró que las bombas utilizadas en el ataque contra el campamento de Raúl Reyes fueron GBU-2/B Paveway con más de 500 libras de peso, ubicación y precisión exactas mediante tecnología de avanzada. Fueron 10 y dejaron cráteres de 2,80 metros de diámetro y 1,80 metros de profundidad.

En Europa occidental, Sarkozy, cuya luna de miel con el electorado francés terminó hace unos días, esperaba impaciente a McCain y su séquito de senadores republicanos proisraelitas. McCain lo exhortó a integrarse a los mecanismos de la OTAN, defendió la guerra de Iraq y fustigó fuertemente a China. Mientras tanto, Hillary y Obama se desangran atacados desde la derecha, la izquierda y el centro. No existe nada más parecido a un manicomio. Entre los candidatos a la Presidencia de Estados Unidos, lo que se discute es la guerra segura contra la guerra probable.

Hoy coincide el discurso radial de Bush con el Día de Pascua. ¿Qué se le ocurre? Un mensaje que, aunque breve, bastan unos cuantos párrafos o frases para comprender:

“Esta es la fiesta más importante de la fe cristiana. Y durante este período especial y sagrado, cada año millones de estadounidenses se detienen para recordar un sacrificio que trascendió la sepultura y redimió al mundo.

“La Pascua es una fiesta que nos llama de regreso a casa. Es una ocasión para reflejar sobre las cosas que más importan en la vida: el amor de la familia, la risa de amigos y la paz que proviene de estar en el lugar que usted llama su hogar…”

“Estados Unidos tiene la bendición de tener las mejores fuerzas armadas del mundo, compuestas de hombres y mujeres que cumplen su responsabilidad…”

“En la Pascua, recordamos especialmente aquellos que han dado sus vidas por la causa de la libertad. Han vivido las palabras del Evangelio: Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos…”

“Cada año, millones de estadounidenses dedican tiempo para alimentar a los que tienen hambre, y vestir a los necesitados, y velar por la viuda y el huérfano… Millones de personas en el mundo recuerdan el regalo que eliminó la punzada de la muerte y abrió la puerta hacia la vida eterna…”

“Gracias por escuchar.”

Bush se imagina que Dios lo premiará por acelerar el día del Apocalipsis y el Juicio Final, sentándolo después a su diestra en un lugar de honor. Entonces tal vez abandone los gestos de odio que acompañan sus discursos, para morar bajo el mismo techo junto con las almas de los seres humanos que exterminó en su guerra contra el terrorismo, la inmensa mayoría niñas y niños, adolescentes y jóvenes, mujeres y ancianos, a los que no hay razón alguna por la cual culparlos.

El Antiguo Testamento habla de arcángeles que la ambición transformó en enemigos de Dios y fueron enviados al infierno. Es difícil desechar la idea de que en la cabeza de Bush están los genes de algunos de aquellos arcángeles.

Hoy es sábado. El día está pobre en noticias políticas. Los reporteros descansan.

Fidel Castro Ruz

Marzo 22 de 2008

5 y 19 p.m.


 

Data: 

22/03/2008